Tomás se despertó con la sensación de cansancio y el deseo de tener un tiempo para algo que no sabía definir. Han pasado 12 meses desde que la vida le comenzó a mostrar las despedidas rápidas, que traían cambios y situaciones pocos claras. Mientras Tomás pensaba en muchas cosas que habían pasado en los últimos meses, se daba cuenta que no había tenido cercano el nacimiento de un bebé, parecía que la vida le había mostrado que los nacimientos también se daban con otras condiciones. Para Tomás se fue acumulando esa sensación que no entendía, su cuerpo pedía algo que no era claro, habían cosas por hacer e ideas en su cabeza, su cuerpo se iban mezclando emociones y sus rodillas sentían el peso de lo que estaba sintiendo. Hace varios años Tomás contaba todo lo que iba sintiendo y viviendo, tanto que su terapeuta le recomendó cuidar su espacio, le decía que muchas veces dejaba entrar a un elefante en un castillo de cristal. En estos últimos meses cerró muchas habitaciones en ese ...